El mundo insiste en ponerme etiquetas antes de preguntarme quién soy. Ven el silencio y lo llaman orgullo; ven el paso firme y lo llaman desafío; ven mi soledad y la llaman rebeldía.
POEMA
Amo el silencio que habita en las flores,
capturo en mi lente milagros y colores.
Me dicen rebelde por no ser igual,
pero es que mi alma busca lo esencial.
Si ves que me muevo con ritmo en el viento,
es que hablo con Dios a cada momento.
Danzar es mi idioma, mi fe, mi oración,
la forma en que late mi fiel corazón.
Me pierdo en lo verde, me calma el paisaje,
la naturaleza es mi propio lenguaje.
Detrás de mi escudo y de mi paso fuerte,
hay un sentimiento que logra vencerme.