A mis 39 años decidí estudiar música, principalmente por el deseo de expresar esos sentimientos que solo conocen la luz a través del ritmo y la melodía. El Cuatro, instrumento emblema del ser venezolano, tuvo la valentía de acompañarme en este nuevo despertar, no interpretándolo de una manera tradicional como es costumbre, sino mas bien, reinterpretando el instrumento, hacia esta vertiente musical que hoy me atrapa. La música medicina, o musica para sanar, o sencillamente música que volteó su oído a la conciencia, al agradecimiento y la contemplación del mundo que habitamos desde el respeto y la comunión, desde el conocimiento ancestral de que somos parte de un todo, de una conexión que trasciende todo ser, tan solo alma somos habitando diferentes formas.
"El viento susurra
Un secreto ancestral
Me recuerda cuando
Yo era luz y nada más"
Así con este canto y este rezo inicio mis sesiones, mis tejidos en esta red, recordando el llamado de ese ser que somos, de ese ser que estamos destinados a ser...
Gracias