Buenas noches, buen descanso para todos.
A veces somos agredidos mediante la palabra, las razones son múltiples. Las embestidas pueden venir desde cualquier persona en desacuerdo con tus ideas, ya sean de un simple pensamiento cotidiano, social, político, religión, tendencias filosóficas, apreciación literaria, en fin innumerables.
Les ofrezco un poema escrito en décimas octosilavas. Es la respuesta a cualquiera de estos golpes verbales que hemos recibido algún día. Tiene algunos años pero, aún sigue siendo la respuesta.
El título un poco largo pero lo he dejado así.
La letra que en mi renace
al canto de un sol de marzo
tiene la fuerza del cuarzo.
No hay bardo que la amenace,
ni pluma que despedace
el valor de esta misiva.
Esta bien, soy aprensiva,
la realidad me destruye,
aunque no se me escabulle
la feminidad creativa.
Crece mi voz y alimenta
un brote tibio de luz.
Se desvanece la cruz,
nace mi verso de afrenta
que da escozor y se asienta
con raciocinio. ¿Te asusta?
Tu petulancia robusta
pierde la fuerza y el credo,
cualquiera tiembla de miedo
ante la palabra justa